EN MI OPINION

Enrique Guevara Ayvar.
Al pasar los días y las semanas después del huracán MAX que pego fuerte en el estado de Guerrero y los sismos del S19 en varios estados del país, llegan grandes problemas para los gobiernos de los tres niveles de gobierno, especialmente para la federación y los estados más afectados por los sismos que dañaron toda una infraestructura social, publica, religiosa y educativa en las que difícilmente se tenga una cifra exacta del costo general de las afectaciones causadas.
Es difícil pensar que la federación y los estados con recursos económicos limitados puedan tan siquiera pensar en reparar en el corto tiempo los daños causados en varios estados y en la CDMX por los sismos de septiembre 19.
Se puede tener toda la voluntad del mundo para decir que se tiene dinero suficiente para reparar daños pero lo cierto es que si la federación no puede a la fecha cubrir en el estado de Guerrero los daños que en su momento causaron los huracanes Ingrit y Manuel, difícilmente podrán cubrir en el corto tiempo las necesidades que se ocupan para reparar edificios públicos, privados, casas habitación, monumentos e iglesias dañados por los sismos del pasado mes de noviembre.
Creo en mi opinión, habremos de dar el beneficio de la duda al gobierno que encabeza Enrique Peña Nieto quien hay que decirlo no tiene culpa de lo que hace la naturaleza pero si tiene como gobernante de hacer lo imposible por reparar lo que destruyeron Manuel e Ingrit y después los destrozos que causaron en Guerrero Max y en varios estados los sismos de septiembre 19.
En lo que compete al estado de Guerrero, las afectaciones que dejo el huracán Max y los sismos se septiembre, fueron eventos que igual que en otras ciudades se mostró la gran solidaridad de los mexicanos a la hora de brindar apoyo moral, material y económico a las familias afectadas como ocurrió en Petatlan Guerrero que durante y después del huracán los habitantes encabezados por su alcalde brindaron ayuda a las familias cuyas casas habitación fueron inundadas por las corrientes de agua y posteriormente instaladas en un albergue donde les brindaron atención médica, cobertores y comida caliente por varios días igual que ocurrió en Zihuatanejo con el alcalde Gustavo García y su gabinete auxiliando a las familias que perdieron enceres domésticos y pertenencias personales.
De nueva cuenta, la solidaridad del mexicano quedo registrada en la mente de todo el mundo por lo sucedido en la CDMX, En Chiapas, Morelos, Oaxaca, Puebla y Guerrero donde el gobernador Héctor Astudillo, su esposa Mercedes Calvo y gran parte del gabinete dejaron saber que los reflectores también se ganan haciendo el bien sin mirar a quien.





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